Usted no sabe nada!
La respuesta sorprende.
El teléfono no dejaba de sonar en la casa de Carlos Valderrama.
Era temprano, demasiado temprano para recibir tantas notificaciones. El pibe, aún en pijama y con su inconfundible melena rubia, ligeramente despeinada, tomó el celular de la mesa de noche mientras su esposa continuaba durmiendo.
Sus ojos se abrieron con sorpresa al ver la cascada de mensajes, todos mencionando lo mismo, un tweet del presidente Petro criticándolo directamente. "¿Qué carajos hice ahora?", murmuró para sí mismo, abriendo rápidamente la aplicación. Allí estaba. Un mensaje publicado apenas unas horas antes, a las 5:43 de la mañana en la cuenta oficial del presidente.
Valderrama debería ocuparse del fútbol y no opinar sobre temas que desconoce completamente. Sus comentarios sobre mi gobierno demuestran su ignorancia. Usted no sabe nada de política, señor. Dedíquese a lo suyo. El pibe se quedó quieto por un momento, procesando aquellas palabras cargadas de desprecio.
Luego, lentamente, una sonrisa se dibujó en su rostro. No era la primera vez que políticos intentaban silenciarlo o desacreditarlo por expresar sus opiniones. Todo había comenzado tres días antes durante una entrevista en Radio Caracol. Lo que debía ser una conversación rutinaria sobre el estado actual del fútbol colombiano había tomado un giro inesperado cuando el entrevistador le preguntó su opinión sobre las recientes declaraciones de petro acerca del desarrollo deportivo en las regiones.
"Mira, te voy a decir algo", había respondido Valderrama con su característico acento caribeño. Yo vengo de Santa Marta, de un barrio humilde donde los niños todavía juegan descalzos en canchas de tierra. Y me duele que después de tantos años de promesas los políticos sigan hablando de apoyar el deporte en las regiones mientras los recursos nunca llegan.
¿Está dirigiendo esta crítica específicamente al gobierno del presidente Petro? Había presionado el periodista buscando la polémica. No pongo nombres, hermano, pongo hechos. respondió el Pibe. Pero durante ese gobierno se prometieron más de 200 canchas sintéticas para los departamentos del Caribe y la mayoría quedaron solo en el papel o se hicieron a medias.
Eso no es un secreto, es la realidad que viven nuestros pelaos. El pibe había continuado. Y otra cosa te digo, cuando un político habla de fútbol, todos aplauden. Cuando un futbolista habla de política, nos mandan a patear el balón. ¿Por qué? Porque el futbolista viene del pueblo, conoce el hambre, conoce la necesidad, no habla desde un escritorio con aire acondicionado.
Aquellas declaraciones, dichas con la franqueza que siempre había caracterizado a Valderrama, se volvieron virales en cuestión de horas. Programas deportivos, noticieros y redes sociales reprodujeron sus palabras, generando un debate nacional sobre el papel de las figuras deportivas en la crítica política. Y ahora, tres días después llegaba la respuesta directa del presidente Petro.
Valderrama dejó el teléfono sobre la mesa y caminó hacia la cocina para prepararse un café. Necesitaba pensar. Por su cabeza pasaban los recuerdos de su infancia en Pescadito las promesas incumplidas que había visto a lo largo de décadas, los proyectos deportivos abandonados que visitaba en sus viajes por Colombia. Su esposa apareció en la cocina todavía adormilada.
Qué pasa, Carlos? Es muy temprano para estar tan pensativo. Petro me atacó en Twitter, respondió con sorprendente calma mientras vertía agua caliente en su taza. ¿Qué? Su esposa se despertó completamente. ¿Y qué vas a hacer? El pibe sorbió su café y miró hacia el jardín a través de la ventana. El sol comenzaba a asomarse sobre Barranquilla, bañando la ciudad con esa luz dorada tan característica del Caribe colombiano.
"Voy a hacer lo que siempre he hecho", respondió finalmente. Decir la verdad como la siento. Mientras la noticia del enfrentamiento entre el ídolo del fútbol y el presidente se expandía por los medios nacionales, comenzaron a llegar las llamadas. Primero fueron sus amigos cercanos, luego periodistas de todos los canales y emisoras del país.
El Pibe decidió no responder a ninguno por el momento. Necesitaba estructurar bien sus pensamientos. Esa misma tarde, el canal regional Telecaribe anunció que tendría una entrevista exclusiva con Valderrama para hablar sobre la controversia. La expectativa creció a niveles inusitados. Colombia entera parecía dividida entre quienes apoyaban al expresidente y quienes respaldaban al ídolo futbolístico.
"No entiendo por qué haces esto", le dijo su hermano por teléfono cuando se enteró de la entrevista programada. "Meterse con Petro nunca le ha traído nada bueno a nadie. No me estoy metiendo con nadie", respondió Valderrama con firmeza. Solo estoy defendiendo mi derecho a opinar sobre lo que pasa en mi país. Yo no dejé de ser ciudadano cuando me puse los guayos.
